lunes, 28 de junio de 2010

Esos días de color rojo

-¿Conoce usted esos días en que todo se ve de color rojo?
-¿Color rojo? Querrá decir negro.
-No, se puede tener un día negro porque una se engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe por qué.

Holly Golightly y Paul Varjak
en Desayuno con diamantes, 1961

De repente, llegó el cambio y arrasó con todo. Y llegaron los días rojos.

Está bien tener un día rojo de vez en cuando, porque ayuda a valorar los momentos de auténtica serenidad. Pero cuando cada día es un día rojo, cuando te das cuenta de que tienes miedo (no miedo a la oscuridad ni a las cucarachas ni a las alturas, sino el miedo más terrible, ese que no sabes de dónde viene, y que temes que simplemente esté dentro de ti, o sea miedo de ti misma)... Cuando cada día es un día rojo, cuando cada día tienes miedo, tienes un problema. Holly Golightly sabía lo que le devolvía la calma: un taxi y mirar el escaparate de Tiffany. Yo aún no he encontrado algo así.

Acabo de cumplir 30 años y no me siento más sabia que a los 20, pero sí más asustada. Empiezo la treintena con mi vida patas arriba, y aún no sé exactamente cómo hallar el orden. Solo sé que tengo miedo, y al mismo tiempo unas ganas terribles de vencerlo, de aprender a ser feliz de nuevo y de empezar a cumplir mis sueños.

Por eso me pareció un buen momento para empezar este blog. Un lugar totalmente en blanco para empezar a escribir mi historia desde cero. Hasta que pasen los días rojos. Y quién sabe, tal vez aquí encuentre mi Tiffany.

5 comentarios:

  1. Puede ser tu Tiffany o el mio. No hay edades para perder los miedos, aparecen sin más y solo se puede o combatirlos o aprender a vivir con ellos y acaban pareciendo invisibles.
    Tú treinta y desolada, yo cuarenta y dos y temblando ¿qué he hecho con mi vida? ¿dónde están mis sueños? ¿tengo claro cuales son mis sueños? ¿es posible que aún no sepa que quiero a estas alturas de la vida? ¿cómo acabé siendo lo que en un principio no quería? ¿puedo retomar el camino?¿es demasiado tarde?
    A todos nos llenan los miedos, tenemos la misma proporción que agua en el cuerpo, será cuestión de sudarlos y así tonificarlos el corazón tranquilo. La primera de las dos que encuentre la fórmula que la comparta.
    Un saludo. MUAKA

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  2. @Ritamalone: He leído todos tus comentarios, y empiezo a responder por aquí por el hecho de ser el primer post del blog. Me alegro mucho de tu llegada a mi blog (y creo que tengo que agradecérselo a Víctor). Como tú dices, no hay edad para los miedos, llegan y ya está. Mi padre tiene 64 años y está pasando por una crisis, tremendamente asustado.

    Lo de verdad importante es no dejar que los miedos se arraiguen en nuestra vida, que no se camuflen hasta que nos olvidemos de ellos pero ahí siguen, enjaulándonos en una prisión invisible. Hay que sacarlos como sea, aunque sea a patadas, ahí es cuando se demuestra el verdadero carácter.

    Un beso fuerte.

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  3. Qué bueno que has abierto este espacio, es una buena actividad catártica y de paso insitas a los otros a pensar, pq lo que te pasa son consas que a michas chicas nos pueden pasar. Yo aún no tengo 30, estoy a punto de entrar a los 27 y ni idea de cómo me siento, he pasado por tantos estados de ánimo, que ya no se cómo se llama en el que me encuentro ahora pq me encuentro en muchos a la vez, pero prefiero hacerle caso al màs alegre.

    Para mí, el año nuevo inicia el próximo agosto, que es cuando cumplo años, y lo empiezo en una nueva ciudad, con una nueva vida, a ver que tal me va, como a ti, yo creo que será de maravilla.

    Feliz años nuevo tmb para tí, empezar patas pa arriba es la mejor forma de empezar, pq así te entretienes un ratote poniendo cada cosa en su lugar.

    Un abrazo!

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  4. @Cuetzpallin: Pues te deseo lo mejor en tu nueva vida. Es verdad que los blogs tienen mucho de terapia, a mí me ayudan a reflexionar y a conocerme mejor, pero además por el camino se conoce a gente estupenda que te enriquece muchísimo con sus opiniones!!! De nuevo muchas gracias por estar aquí, no tendría sentido escribir sin alguien al otro lado :)

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  5. Extraña conexión2 de marzo de 2011, 11:48

    Hoy me he acordado de esa frase y buscando en google las palabras exactas he dado con este blog. Describe con exactitud mi estado de ánimo. En mi mejor momento social y profesional, cerca de los 40, de repente todo se ha tornado de color rojo. ¿Por qué creemos que conocemos los ingredientes de la felicidad? Es como si alguien me estuviera diciendo, anda tonto, actúa ya, te estoy dando una segunda oportunidad y no lo haré más.

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Si me dices algo, tal vez conviertas mi día rojo en un día de color rosa...