jueves, 1 de julio de 2010

A solas con un hombre

No he estado nunca a solas con un hombre ni siquiera vestida. En ropa interior es aún más extraño...
La princesa Anne en Vacaciones en Roma, 1953

Una de las cosas que más miedo me da en estos días es mi inexperiencia en asuntos de amor. Quizá no tan exagerada como en la cita, pero soy una completa ingenua. Admitámoslo, estamos en el siglo XXI y una chica como yo, con 30 años, lo normal es que tenga cierto bagaje sentimental, además de alguna que otra anécdota de soltera que compartir con las amigas en la típica noche de chicas. Sin embargo, mi historia es tan corta y tan absurda que casi parece de película (el director cambia según la edad).

A los 13 años tuve un amor de niñez, un chico al que conocí en un viaje que hice gracias a un concurso escolar, del que me hacía gracia su acento jienense y por quien por primera vez sentí lo que es la pubertad, que me atraían sus ojos, su pelo y sus labios. Me consta, y más con la experiencia de hoy, que la atracción era mutua, pero nunca nos dijimos nada. Luego sí, tuvimos una especie de relación tímida por carta en que nunca nos decíamos nada en claro pero lo decíamos todo a medias. Una vez nos vimos, y guardo un recuerdo precioso, y sellamos nuestra historia con un precioso beso de despedida que me dio en la mejilla, aunque un poco cerca de la boca.

A los 16 me enamoré por primera vez. Lo que sentí entonces nunca lo olvidaré, y aún sonrío cuando pienso en él. Tenía los ojos verdes, era alto y un poco desgarbado, le gustaba la poesía y el cine y teníamos conversaciones interminables. Recuerdo, especialmente, cuando bailamos aquel baile lento, cuando yo estrené aquel vestido que compré especialmente para la ocasión, negro y escotado, mi primer vestido de mujer. Y, salvo algún beso adolescente y muchos paseos de la mano, eso fue todo. Desgraciadamente, no podía ser, porque nos conocimos en el extranjero y él era del norte de España, así que pasó el verano y yo quedé con el corazón roto y llena de suspiros.

Ahí fue cuando conocí a mi primer novio, con el que, hoy tengo que admitirlo, lo que me unió fue, como sentenciaría mi madre años más tarde, "que tenías ganas de pasar página y enamorarte, y lo hiciste por cabezonería y no con el corazón". Pues bien, la cabezonería me duró años y años, porque, vuelvo a decirlo, soy una ingenua, y pensaba que el haber empezado con aquel novio significaba que debía ser para siempre, para demostrar que era diferente a mis padres. Claro, acabé con una depresión.

Y, finalmente, él. Fuimos amigos durante mucho tiempo, aunque siempre hubo cierta atracción. Pero yo estaba con alguien y él era un Don Juan que cambiaba de chica como de camisa. Era mejor así. Pero claro, cuando dejé de tener una excusa pasó poco tiempo hasta que la química actuase por sí sola. Me sorprendió cuando no fui una más, cuando me propuso una relación, cuando me presentó a todo el mundo como su novia. No sé en qué momento perdí la perspectiva, pero lo hice. Me enamoré total y completamente, como nunca lo he estado de ningún hombre, llegando a pasar por alto cualquier atisbo de cordura. Me entregué sin reservas y sin condiciones, y el balance es que, tres años y poco más tarde, aquí estoy con mi corazón roto.

Y eso es todo. A mis 30 años, puedo decir que solo he tenido dos novios, que nunca he ligado en un bar, que nunca he buscado el amor.

Pero ahora sí lo quiero. No los flirteos de una noche, ni los encuentros casuales, porque no sé si es que ya me pasó la edad de eso ocupada en una pareja, o que simplemente no soy esa clase de chica. Pero estoy sola y no me gusta. Me encanta querer, y me gustaría que me quisieran, trabajar una relación, formar una familia.

Y estoy muerta de miedo. Porque mi vida amorosa ha sido muy poca, y siempre sobre seguro. Y no sé qué pasos dar, no sé qué hacer. En cierto modo siento, como la princesa Anne, que nunca (casi nunca) he estado con un hombre a solas. Que todos (y todas) las de mi edad me llevan ventaja y me ganan en picardía. Y eso me da un miedo terrible.

16 comentarios:

  1. No tengo 30 años, apenas 16 y sé que me falta vivir mucho y más con el tema "hombres". Pero creo que aunque muchas mujeres, tengan tu misma edad y ya estén con pareja; no quita que vos vayas a perder esas esperanzas.. esas ganas, de encontrar un hombre que puedas decir "vale la pena arriesgar todo por él". Muy pronto, cuando dejes de esperar, vas a ver que va a llegar esa persona. Y estoy más que segura, aunque no te conozca. El amor, casi siempre se hace esperar; dicen que lo bueno tarda en llegar. Quién sabe que será lo próximo que te estará por llegar?

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  2. Muy bueno Mercedes!!

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  3. No esperes, esperar es quietud, vive tu vida sin esperar, sin compararte. No hagas lo que no te gusta, no vayas a discotecas por encontrar a alguien, seguro no te gustaría, ve si quieres ir a bailar y divertirte. Ve al cine, pero no busques, disfruta la película, ve a dar un paseo y disfruta el paisaje, pero no esperes. Cuando te llenes de cosas que te gustan aún estando sola verás que una sonrisa de plenitud se dibujará en tu cara y ello llamará la atención de alguien que busca algo diferente de lo que ya conoce, estoy segura, funciona así, las cosas llegan cuando no se esperan. No te lamentes por tus escasas esperiencias, al revés, sientete orgullosa porque son tuyas y has aprendido con ellas y solo esas experiencias son las que te han dado forma y seamos francos, no queremos que cambies. Así que la frase siéntate y espera está desfasada, vive y disfruta lo que vives.
    Un fuerte beso, igual que a mi a muchos les gustará como eres.
    Rita

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  4. Oh! Cómo te entiendo!! yo ahora estoy sola, y empezaba a entrar en una crisis existencial-amorosa por no encontrar a la persona inicada. La crisis iba cada vez peor, pero de repente un dia me dí cuenta de que estaba perdiendome las mil maravillas que la vida me puede dar por esperar a una sola. Ahora disfruto más de la vida y no desespero por encontrar al hombre ideal, curiosamente he tenido más pretendientes ahora!

    El principe azul que, cuando lo conozcas te daras cuanta, es de todo menos azul, llegará cuando sea el momento indicado, solito, sin que lo busques bajo las piedras. Tu tranquila, que aún eres joven y hay mucho por vivir y experimentar más adelante.

    Saludos!

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  5. @.: No he perdido la esperanza de encontrar a alguien, sé que siempre hay tiempo, pero la verdad me disgusta no tener a nadie a quien amar. ¡Es tan hermoso!

    @Anónimo: Me alegra que te guste, aunque tú seas anónimo y a mí me descubras!!!

    @Ritamalone: he leído muchas veces que lo ideal para conocer a alguien es hacerlo a través de aficiones comunes. Pero cuando tus aficiones son el cine y la lectura, es un poco más complicado. Aunque lo cierto es que me encanta salir por ahí, de cañas y a veces a bailar, pero desgraciadamente ahora no tengo mucha gente con quien compartir eso.

    @Cuetzpallin: Gracias por visitarme. Yo empiezo a pensar que no hay una persona indicada, que la persona indicada puede ser cualquiera siempre que los dos quieran y pongan de su parte. Pero lo que me asusta, sobre todo, es la sensación de que la gente de mi edad está de vuelta de todo, y yo no sé nada de nada!!

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  6. Hey chica, no te preocupes de lo que no sabes, cuando lo sepas, lo sabrás mejor!!! :D

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  7. imposible convertir el dia rojo en color de rosa... al contrario, el miedo es más poderoso y tiñe todo sentimiento de esperanza y alegria. Lo siento, pero no puedo hacer un aporte positivo, sino darte la razón en tu reflexion. Puedo decir además, q no creas que personas de tu edad, te llevan ventajas en temas de amor... soy una, con igual o menor bagaje que tu

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  8. No es tan difícil, hay muchos clubes de cine y de lectura con chicos estupendos, si esas son tus aficiones, apúntate a alguno, por probar.............y además, muchos sin compromiso que piensan como tú que no encuentran chicas con quien compartir sus hobbys. Busca hoy mismo un club al que puedas apuntarte, verás que divertido es. Yo llevo un club de lectura desde hace 5 años y lo pasamos muy bien.

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  9. @Cuetzpallin: Lo que me preocupa es pecar de ingenua a causa de mi ignorancia...

    @Anónimo: Yo creo que los miedos se pueden vencer, y que un abrazo o una palabra a tiempo puede transformar un día rojo en un día rosa. Y lucho día a día por hacerlo posible.

    @ritamalone: no te creas que no lo he pensado, Pero que me pille justamente en verano complica un poco las cosas. Este verano mi propósito es apuntarme a todos los planes que me surjan, perder la timidez (que aunque no lo parezca, soy muy tímida) y hacer nuevas amistades. Y para la vuelta, sí quiero ocupar mi tiempo libre con cursos y clubes. A ver si los encuentro...

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  10. Color primario, el rojo. Uno de los tres, ahí viene el azul, y no el del príncipe. Ya sólo te queda el amarillo. De ellos se puede obtener cualquiera. Es decir, tienes el secreto, usa bien ese espectro y gamas y no tendrá que hacerte nadie el aporte desde fuera.
    Lo más complejo es hacer que el blanco surja: se necesitan todas las longitudes del espectro para que ocurra. Es por si te le ocurre a alguien mezclar rojo y blanco para ofrecerte el rosa: tarea lleva.
    Tratamos entidades muy opuestas.
    Pinturas sólidas: rosa = Blanco 1 a 3 (partes) + Rojo 1 (parte)
    Emociones verdaderas=espectro de luz.
    Emociones falseadas= pintura sólida.
    Ya puedes practicar.

    ... "pero la verdad me disgusta no tener a nadie a quien amar"... ¿Cómo que no? ¿Tú no cuentas?

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  11. "No intento alcanzar la luna..," enhorabuena chica, hasta estas creando envidias como este último anónimo demuestra. Eso es que eres buena.
    Otro anónimo.

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  12. Bueno, es razonablemente positivo que se encuentre con algún que otro "anónimo" que no sea dulzón y pelota. Digamos que le da cierta riqueza cromática. Si es buena, buena, eso ayudará que sea excels@. Si no, que bloque lo que no sea del color apropiado. La censura siempre existió.
    Otro más, de los anónimos.

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  13. Rasca rasca que la envidia pica mucho je je...

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  14. Eh, muchach@s, esto se pone interesante...
    Que sigan esos anónimos.
    Felicidades por el blog.

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  15. ¡Uy, la que se ha montado, me paso una tarde estudiando y me encuentro con esto!

    @Anónimo 1: Claro que cuento yo, estoy la primera de mi lista ahora mismo, quizá tenía que haber dicho que quiero amar a alguien más... :)

    @Anónimo 2: ¿Envidias? ¿Lo ves como soy inocente? Yo no he visto maldad alguna en el comentario de Anónimo 1, pero que conste que soy una ingenua total... Lo que sí me alegra es que haya muchas visitas, aunque me gustaría poder ponerle un nombre (aunque sea un nombre falso, un nick) a los anónimos, por eso de personalizar un poco.

    @Anónimo 3: Este no es mi primer blog, y mi política en cuanto a comentarios siempre ha sido que deben reflejar el máximo respeto hacia mí y hacia mis lectores. Mientras no se falte al respeto o se insulte a nadie (que desgraciadamente siempre hay casos de gente maleducada), yo no censuro ningún comentario.

    @Anónimos 4 y 5: Gracias por venir, aunque no sé si he repetido anónimos, es el problema del anonimato :)

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  16. Las experiencias no se buscan, se tienen. Todos buscamos que nos quieran de verdad, es algo humano, pero no hay que forzarlo.
    La vida no se mide en las relaciones que has tenido, no se mide en que a cierta edad tienes que haber tenido x. La vida se mide en lo que te han querido, en la cantidad de gente que te aprecia de verdad. Y recuerda, a los buenos siempre les ocurren cosas buenas, antes o después. Porque lo merecen.
    Preocupate de vivir lo mejor que puedas y todo llegará. Lo de la experiencia es una gilip...

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Si me dices algo, tal vez conviertas mi día rojo en un día de color rosa...