viernes, 27 de agosto de 2010

Me vi reflejada en ti

-¿Cómo sabías que respondería como lo he hecho?
-Me vi reflejado en ti.
Elisabeth y John en 9 semanas y 1/2 (1986)

Él lleva varios días intentando encontrar una palabra que me defina. Yo, esta mañana, he encontrado la palabra que define cómo lo veo yo a él.

Magnetismo. Es lo único que siento cuando estoy cerca de él. Magnetismo a todos los niveles.

El más evidente es, por supuesto, el sexual. No puedo dejar de mirarle, de tocarle, de besarle. Le deseo cuando está lejos y me mata la impaciencia cuando está cerca. Me estremecen sus caricias. Y en un par de ocasiones he llegado a perder la conciencia de mí misma, solo por una milésima de segundo. No voy a caer en la exageración romántica, ni mucho menos. Una de mis exparejas era un amante estupendo. Pero lo que de verdad me da miedo es que en tan solo un par de días él haya superado no solo todo lo que conozco, sino las expectativas que alguna vez haya podido tener.

Si esto fuera todo, la verdad es que me recordaría muchísimo a la relación de los personajes de 9 semanas y 1/2. Esa atracción imparable que siente Elisabeth hacia John, la sensación de haber perdido su voluntad. "Creo que me han hipnotizado", dice en una ocasión.

Pero hay otros niveles. Hay un magnetismo intelectual, también. Si bien hay muchísima gente que sabe más que yo en la mayoría de los temas que me interesan, lo cierto es que en la vida real me cuesta mucho encontrar a alguien, cuando menos, semejante. Son demasiadas las personas que considero interesantes e inmediatamente me matan con un "yo es que no he visto Casablanca", para añadir un tajante "es que no me gustan las películas en blanco y negro". Personas que no han leído un libro en su vida, o al menos en los últimos 3 años. Por eso me fascina encontrar a alguien que me habla de películas que yo no he visto, o a quien puedo hablar sin sentirme una pedante del empleo subjetivo de la cámara en La senda tenebrosa o la metáfora de los tipos de filtros de luz en Deliciosa Martha.

Y el magnetismo en la personalidad. El sentir que entiende la vida de una forma parecida a como la entiendo yo. O escuchar anécdotas que cuenta, tan diferentes a las de mi propia vida, pero sentir que en el fondo, nuestras vidas son dos metáforas acerca de la misma idea. Me dan ganas de decirle: "siéntate aquí, cuéntamelo todo, desde tu primer recuerdo hasta hoy". No me canso de escucharle.

Por último, me fascina su sentido del humor. Sencillo, sin pretensiones. Directo. Inteligentísimo. Me hace reír, pero esta risa que sale desde dentro. Natural. Una risa que fluye. Sincera.

Él lleva varios días intentando encontrar una palabra que me defina. Y hemos pactado, de momento, no buscar una palabra que nos defina a ambos, que defina lo que estamos viviendo. Pero tengo vértigo, por la sensación de haberme visto reflejada en él. De no comprender ese poder magnético, desde el primer momento, que ha tenido en mí el que es casi un desconocido. De añorarle tanto conociéndole tan poco. Tengo miedo.

5 comentarios:

  1. Es maravilloso verse reflefado en alguien, aunque no llegues a enamorarte, pero es fácil que pase, claro...
    Un abrazo
    Felisa

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  2. Disfruta de ese magnetismo mientras dure y no te preocupes de nada mas, déjate llevar. Lo demás viene solo, no te preocupes por mañana, siente el hoy.

    Buen fin de semana

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  3. Hay que disfrutar de ese magnetismo siempre único e irrefrenable. Lo defines muy bien. Muy buen texto.

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  4. "De añorarle tanto conociéndole tan poco. Tengo miedo."

    Me he sentido muy reflejada con lo que has escrito, sobre todo con esto último,
    supongo que es normal tener miedo pero disfruta de esas sensaciones :)
    Un beso enorme!

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  5. Aaah!! pues felicidadeees!! disfruta, disfruta y disfruta, no se que más decir, me emocioné mucho, jeje.

    Beso!

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Si me dices algo, tal vez conviertas mi día rojo en un día de color rosa...