lunes, 9 de agosto de 2010

Preciosa

-Deberías ver tu cara.
-¿Qué le pasa a mi cara?
-Que es preciosa.
Peter Joshua y Reggie Lampert en Charada (1963)

Me ponen muy nerviosa los piropos, sean esperados o inesperados, deseados o indiferentes. Me aturden. Me quedo petrificada. No sé reaccionar.

Soy muy femenina, me gusta arreglarme, ponerme un vestido bonito y unos altos zapatos de tacón. Y como es normal, me gusta que se fijen en eso. Que alaben mi aspecto, que se fijen en el vestido, que digan algo de mis ojos verdes.

Pero no sé reaccionar. Suelo responder al piropo con una sonrisa tímida, tal vez un "gracias".

Tengo 30 años y no sé cómo responder a un piropo. Especialmente si me agrada. A veces me pregunto cómo voy a conseguir alguna vez una cita si no sé ni responder a un piropo.

1 comentario:

  1. No digas nada, solo sonríe y con eso basta... que no?? A mí también me agarran desprevenida los piropos, nunca se qué decir, ahora solo sonrío... a veces, cuando estoy más extrovertida digo "lo se".. claro, esto sólo aplica con gente de mucha confianza!! pero las veces que se me ha llegado a salir con alguien que a penas conozco, se hace una buena amistad después. Inténtalo!!!

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Si me dices algo, tal vez conviertas mi día rojo en un día de color rosa...